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Ministros Extraordinarios de la Comunión

En muchas ocasiones, cuando asistimos a la Misa en nuestra parroquia, algunos laicos, hombres o mujeres, se acercan al sacerdote para ayudarlo a repartir la comunión. Esas personas son los llamados Ministros Extraordinarios de la Comunión.

¿Qué es este ministerio?

El 30 de abril de 1969, el Santo Padre Pablo VI creyó conveniente constituir otros ministros extaordinarios que puedan administrar, a sí mismos y a los demás, la Sagrada Comunión, para lo cual se promulgó la Institución de la Sagrada Congregación de los Sacramentos “Fidei Custos”, sobre los ministros extraordinarios de la comunión.

Este ministerio laical en la Iglesia Católica se necesita: “Donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no haya ministros, pueden los laicos, aunque no sean lectores ni acólitos, suplirles en algunas de sus funciones, es decir, ejercitar el ministerio de la palabra, presidir las oraciones litúrgicas, administrar el bautismo y dar la sagrada Comunión según la prescripción del derecho”.

¿Cuál es esa necesidad?

  • Que no haya sacerdote, diácono o acólito que pueda repartir la comunión.
  • Que habiéndolos, no puedan adminsitrar la comunión por impedírselo otro ministerio pastoral, o la falta de salud o la edad avanzada.
  • Que sean tantos fieles los que pidan la comunión que sería preciso alargar demasiado la Misa o la distribución de la comunión fuera de ella.

La razón de este ministerio

La Iglesia siempre mira por las necesidades se sus hijos. Y de esta manera, bien sea por criterios de practicidad para evitar filas inmensas que retraerían a muchos de acercarse a recibir la comunión o prácticamente no daría tiempo de repartirla, o ante la falta de sacerdotes o personas idóneas como en el caso de las misiones, la Iglesia vela por hacer accisble el Cuerpo de Cristo a quien lo necesite.

Para recibir este minsterio la Iglesia pide que el fiel, hombre o mujer que será instituido como ministro extraordinario de la Sagrada Comunión, deba estar adecuadamente instruido y ser reconmendable por su vida, por su fe y por sus costumbres.

Incluso utiliza unas palabras muy exactas sobre la idoneidad de la persona, que trancribo a continuación. “No sea elegido nadie cuya designación pudiera causar admiración a los fieles”.

¿Qué se requiere para ejercer este ministerio?

Para la constitución de este ministerio se requiere la existencia de una necesidad dentro de la Iglesia. Para ejercer este ministerio laical se requiere de la debida formación, conciencia y generosidad.

Requisitos de los las candidatos(as):

  • personas adultas (hombres o mujeres) que hayan recibido el Sacramento de la Confirmación
  • que se destaquen por su fe, buenas costumbres y vida familiar ejemplar
  • que sean bien aceptadas por la comunidad crisitiana local
  • que gusten de la oración y puedan ayudar a otros a orar
  • con especial delicadeza en el trato con los enfermos, ancianos e impedidos
  • que puedan dedicarles tiempo y, por lo tanto que no tengan ya muchos compromisos pastorales, evitando la acumulación de responsabilidades
  • que no conisideren este ministerio como una promoción o un honor que vendría a recompensar los méritos, sino como un servicio humilde

Se trata de un ministerio “Ad Tempus” (temporal) y requiere nombramiento del Obispo.

De esta manera los laicos pueden ayudar en un forma activa a los párrocos en la distribución de la Comunión, tanto en la Misa como fuera de ella.

¿Quieres ayudar a la Iglesia Católica? ¿Has pensado en cuantas enfermas o ancianas dejan de recibir a Jesucristo en sus casas, porque el sacerdote no tiene prácticamente el tiempo y no tiene personas que le ayuden? Quizás tú puedas ser un ministro extraordinario de la Sagrada Comunión.

¿Cómo hacer para inscribirse al grupo de los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión en la parroquia?

  • Acércate al párroco personalmente, o escríbele al email parroquiaasunciondemolina@gmail.com, y ponte a su disposición, él te orientará.
  • En la parroquia hay un grupo de ministros, puedes contactar directamente con ellos.